Desde su creación en 1988, el Premio Cafam a la Mujer se ha consolidado como el principal reconocimiento nacional a la labor social femenina, destacando el liderazgo, la solidaridad y el compromiso de miles de colombianas que han cambiado sus comunidades mediante acciones de servicio y desarrollo social.
La iniciativa nació gracias al director de Cafam, Arcesio Guerrero Pérez (1965-2005.), y al periodista Gustavo Castro Caicedo, quienes identificaron la fuerza transformadora de las mujeres colombianas, especialmente de aquellas que, desde el trabajo silencioso y comunitario, dedicaban su vida al bienestar de los demás. Así entonces, el Premio fue concebido como un homenaje a esa entrega desinteresada y a la capacidad de liderazgo femenino en todos los sectores sociales.
Desde entonces, el reconocimiento se otorga anualmente mediante la postulación de mujeres de cualquier edad y condición socioeconómica que se distinguen por su impacto social. Cada departamento del país elige una representante, seleccionada por jurados regionales conformados por las Cajas de Compensación Familiar y los Clubes Rotarios, lo que garantiza una amplia participación territorial y la visibilización de iniciativas locales que fortalecen el tejido social.
A lo largo de sus 37 años de historia, el Premio Cafam a la Mujer ha alcanzado cifras significativas que reflejan su impacto nacional, desde 6.163 mujeres postuladas, 1.020 mujeres finalistas, hasta las 36 mujeres ganadoras. Este proceso ha permitido que miles de iniciativas sociales lideradas por mujeres sean reconocidas, fortalecidas y replicadas en distintas regiones del país. La primera Mujer Cafam fue Carmen Freund Stunz (q.e.p.d.), representante del Atlántico, quien recibió el reconocimiento de manera póstuma. Su legado incluyó la creación del programa La Gota de Leche, orientado a la alimentación de niños huérfanos, y la construcción del Sanatorio Antituberculoso Preventivo para Niños, inaugurado en 1943.
Varias ganadoras del premio han alcanzado reconocimiento internacional gracias al impacto de sus proyectos. Entre ellas se destacan:
Yolanda León de Rodríguez (1997), galardonada con el Premio Mujer de las Américas.
Yanet Mosquera Rivera (2007), reconocida como mujer latinoamericana y del Caribe por la Fundación Hillary Clinton.
Ana Lucía López Salazar (2014), distinguida internacionalmente por su obra Barco Hospital.
Ludirlena Pérez Carvajal (2019), quien recibió la medalla de oro en París por su defensa de los derechos humanos.
Johana Bahamón (2020–2021), ampliamente reconocida por su trabajo social con población privada de la libertad.
Claudia Yurley Quintero Rolón (2022), invitada a escenarios internacionales de reflexión sobre memoria, reparación y liderazgo femenino.
Estos casos evidencian cómo el Premio no solo reconoce trayectorias, sino que impulsa la proyección internacional de iniciativas sociales nacidas en las comunidades.
En el año 2000 se creó el Premio de Oro a la Mujer Cafam, máxima distinción otorgada inicialmente a Nydia Quintero Balcázar (q.e.p.d.), símbolo de la solidaridad en Colombia, y posteriormente, en 2013, a Ana María Busquets de Cano por su contribución al desarrollo cultural y social del país.
Actualmente, la ceremonia se realiza en el Teatro Cafam, bajo la dirección administrativa de Luis Gonzalo Giraldo Marín, con el apoyo de un equipo interdisciplinario de más de cien profesionales y la coordinación de Martha Lucía Merchán Sierra, quien ha liderado la consolidación del Premio y que, para el 2023 recibió una mención especial del Jurado Nacional por su trayectoria organizando este reconocimiento. Adicionalmente, fue merecedora del reconocimiento a Líder latinoamericana en los Latin American Leader Awards 2022 en Viena, Austria.
La más reciente ganadora nacional es Luz Stella de los Ríos Zapata, representante de Risaralda, licenciada en Ciencias Sociales y especialista en docencia de la lectoescritura y gerencia educativa. Desde 2013 lidera el Núcleo Escolar Rural en Quinchía, institución que integra educación académica, innovación tecnológica y formación agropecuaria, beneficiando cada año a más de 1.005 estudiantes y sus familias. Su gestión ha impulsado proyectos de automatización agrícola mediante mecatrónica y fortalecimiento de la educación rural, consolidándose como referente educativo regional.
37 años después de su creación, el Premio Cafam a la Mujer continúa visibilizando historias de liderazgo femenino que, desde distintos territorios, trabajan por la equidad, la educación, la salud, los derechos humanos y el desarrollo comunitario. Más que un galardón, el Premio se ha convertido en un símbolo nacional de reconocimiento al trabajo social de las mujeres colombianas, fortaleciendo su protagonismo como agentes de cambio y construcción de país.
