Di  a conmemorativo 2

Nuevos propósitos

Con los ojos puestos en el año que se viene,  esperamos un  2021 que sin duda estará lleno de incertidumbres,  miedos, temores, planes y expectativas; no es un secreto que este 2020  trajo consigo  como aprendizaje y lección de vida,  que los grandes cambios pueden llegar en cualquier momento,  poniendo en nuestro camino situaciones que quizás no habíamos alcanzado a  imaginar, proyectar o tan si quiera dilucidar,  sin embargo, es importante que permanezca en nosotros la esperanza de un año mejor, con nuevas posibilidades, un año que afrontaremos con la certeza de lo aprendido, valorando cada segundo y cada nueva situación, un año que vendrá cargado de nuevos propósitos. Metas al alcance de cada uno de nosotros, nuevas luchas y desafíos donde la experiencia y los aprendizajes adquiridos nos darán la fuerza para afrontar los momentos que puedan tornarse confusos, difíciles o extraños.

Es importante que para afrontar lo que viene, debemos estar en la capacidad de generar un redireccionamiento de nuestras emociones y pensamientos, que nos permitan encontrar el camino más adecuado para iniciar el año que viene. Por eso, debemos tener en cuenta donde estamos colocando el foco de nuestros proyectos e intereses y reconociendo las debilidades que se hicieron manifiestas durante este año, es una oportunidad de transformación en aspectos internos, familiares y de convivencia que quizás no habíamos logrado dimensionar.

Este reajuste emocional del que se habla implica reconocer la importancia de aprender a vivir un día  a la vez, de aprender a resolver las dificultades con serenidad, voluntad, energía positiva; de esta manera si divisamos a lo lejos un panorama desesperanzador en el cual la incertidumbre de lo que pasará nos nubla la razón y la habilidad para salir adelante, el reajuste hará posible enfocarnos en luchar con herramientas y estrategias nuevas, fortalezas y habilidades mas consolidadas … “un día a la vez”; podría traernos al final el resultado esperado  donde todo ese trabajo y dedicación propuesta se traduce en éxitos materiales, espirituales y de armonía consigo mismo y con los demás.

Posiblemente otro de los grandes retos tiene que ver con manejar la forma en que percibimos nuestro entorno, un contexto permeado por  todos los sucesos ocurridos este año y que muy seguramente ha generado  en algunos de nosotros pensamientos que se tornan circulares y negativos, que actúan como escenarios que predisponen  e impiden alcanzar  las metas propuestas; ante esto es indispensable que evitemos el sobre- pensamiento, Ideas catastróficas,   compensando una posible adicción al pesimismo  con actividades como meditación   y relajación; revisar nuestras necesidades y prioridades y en caso de ser necesario reorganizarlas para finalmente  darnos cuenta de la gran capacidad que tenemos los seres humanos para  adaptarnos, incluso a situaciones, fenómenos o emergencias impensadas o que creíamos poco probables.

Todo esto nos lleva a concluir la importancia de proyectarnos, de agradecer lo vivido y aprendido, de desprendernos de lo antiguo   para encontrar cosas nuevas, nuevos rumbos, que la gratitud, la esperanza, el aprendizaje y cambio sean pilares para esos nuevos propósitos que se vienen para un 2021 que se abre espacio en el horizonte con nuevas sorpresas, retos y esperamos mucha plenitud y alegría para todos.

Escrito por: Claudia Marcela Barreto Ortiz. Psicóloga Clínica Salud Cafam

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