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El Magdalena Medio es una de las regiones más azotadas por la violencia que ha vivido Colombia. La totalidad de grupos armados de nuestra historia han pasado allí, uno tras otro, en una espiral de terror extremo que, no sólo dejó dolor, muerte y abandono de tierras, sino que las familias campesinas que pudieron sobrevivir, aprendieron a desconfiar hasta de sus propios vecinos, rompiendo por completo los vínculos sociales que un día los unieron. A estas difíciles circunstancias, se sumó la tragedia de la pobreza y las dificultades del río Sogamoso que moría poco a poco hasta quedar completamente seco. Pero la esperanza surge como un milagro que sucede en las más sencillas acciones; como una red que se teje con la paciencia del artesano, para que sea posible el prodigio de la vida. Acciones sencillas y contundentes como las que realiza Jully Andrea Mora González, postulada por Santander y ganadora del vigésimo noveno Premio Cafam a la Mujer Jully Andrea es la presidente y representante legal de la Asociación de Pescadores del Corregimiento el Pedral ASOPESAMM​, además de ser gestora y cultural y una de las líderes de mayor reconocimiento en la Asociación de Pescadores y Agricultores del Magdalena Medio, la cual agrupa a más de mil doscientas familias de Girón, Betulia, Sabana de Torres, Barrancabermeja y Puerto Wilches; un lugar admirable por su juventud y especialmente por su condición de mujer en una región históricamente liderada por hombres. Con el trabajo de la Asociación, no sólo fue posible el diálogo y la concertación, sino la distribución de trabajos, generando conciencia ambiental, limpiando toneladas de basura de los puertos y recatando las especies nativas hasta lograr la plena recuperación del río. Así las familias lograron recuperar un ecosistema que hoy es fuente de bienestar y progreso para toda la región.

A través de la escuela de pesca, la asociación que lidera Jully Andrea promueve la formación de los jóvenes para que las tradiciones artesanales que permiten la conservación del ambiente, sean transmitidas de generación en generación. Así, el sueño de una vida digna, donde es posible el progreso, se convierte en un proyecto sostenible, próspero y estable. Trabajos como los que hace la Asociación de Pescadores y Agricultores del Magdalena Medio son fundamentales en Colombia, contribuyen al desarrollo rural que tanto necesita nuestro país y son una promesa que habla de la esperanza. Por eso, Jully Andrea también trabaja para lograr que la pesca artesanal sea considerada patrimonio inmaterial de la humanidad, lo mismo que en la generación de políticas públicas que fortalezcan y protejan la identidad cultural de una región que hoy, después de vivir los momentos más oscuros y difíciles a los que pueden ser sometidas poblaciones enteras, se levantan con la frente en alto para decirle al mundo que todo es posible, que la convivencia y el trabajo comunitario pueden superar las más grandes dificultades y para mostrarnos con su ejemplo de tenacidad, valor y dedicación, cuál es el camino que se debe recorrer en todas las regiones de Colombia.​