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Es el diagnóstico de la tragedia, la profunda tristeza de una noticia que destruye la esperanza, los sueños y las ganas de seguir viviendo. Al miedo, a la angustia y la impotencia, se suma el rechazo de sus familias, de sus amigos, de todas las personas que los rodearon hasta el momento en que empezaron a ser portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana VIH - SIDA

Casi siempre pierden sus empleos y terminan arrastrando la existencia en medio de la pobreza, la soledad y el desamparo. Aunque en el sistema de salud pública reciban los medicamentos que les permitirían seguir viviendo, muchas veces los venden para tener cómo calmar el hambre, pagar arriendo en humildes viviendas o simplemente deciden dejar de tomarlos porque sienten que es preferible la muerte.

No existen palabras que puedan cambiar su realidad, es una enfermedad que avergüenza, que rotula a las personas como promiscuas y homosexuales sin dejar la posibilidad de explicarle a sus seres amados que muchas veces se trata de una realidad diferente. Sólo quien tiene la fuerza de Dios en el alma y la tenacidad de mostrar su rostro ante el mundo para salir adelante con la dignidad intacta, puede reconstruir la esperanza poniendo su vida como ejemplo, el ejemplo de Gloria Helena Castrillón Suaza Mujer Cafam por el departamento del Quindío

Luego ser contagiada deliberadamente por su esposo, la existencia de Gloria Helena transcurrió en los hospitales, luchando por su vida y por la de su segundo hijo a quien transmitió la enfermedad durante el embarazo. Una lucha que le ha permitido seguir adelante, a pesar de perder una batalla cuando Mitchel Steven, (Maicol Estiven) murió a la edad de veinte años. A pesar del intenso dolor, desde lo más profundo de su corazón, quiso expresarle a esposo que lo perdonaba por la tragedia que estaba viviendo y le dio su bendición poco antes de que él también muriera. Con una fuerza que sólo puede venir del cielo, Gloria Helena ha dedicado su vida a la titánica labor de devolver las ganas de vivir a las personas que portan la enfermedad. Junto con otros pacientes creó la Fundación Luz de Esperanza donde también participan personas voluntarias, que no son portadoras, para ofrecer apoyo moral y algunos recursos que facilitan la existencia de quienes lo han perdido todo.

Su vida y su ejemplo, se constituyen en un importante apoyo para las personas enfermas de VIH – SIDA. Además de participar con conferencias en la formación profesional de estudiantes de medicina, es un valioso soporte para los tratamientos médicos que se practican a las personas enfermas. Su dedicación amorosa y desinteresada es capaz de mitigar la tristeza de quienes sufren el rechazo, el juicio despiadado y el marginamiento de la sociedad. Su ejemplo devuelve la esperanza frente a un diagnóstico que erróneamente se vincula con la muerte y sus palabras son una caricia de Dios, que reconstruye vidas en los momentos más oscuros de la existencia. Generosa, valiente y comprometida, es la respuesta positiva frente a una tragedia que muy pocos son capaces de afrontar; ella es Gloria Helena Castrillón Suaza, Mujer Cafam por el departamento del Quindío